Entre la desesperación y el abandono: padres de Ángel recorren solos las playas de Veracruz mientras se desvanece el apoyo oficial

La tragedia que comenzó como unas vacaciones familiares en las playas de Monte Gordo, en el municipio de Tecolutla, se ha convertido en una dolorosa peregrinación marcada por la angustia, el cansancio y el sentimiento de abandono institucional.
Desde el pasado 2 de mayo, Ángel Alberto Sánchez Gutiérrez, un joven de apenas 17 años originario del Estado de México, permanece desaparecido tras ser arrastrado por el mar frente a la mirada impotente de sus padres. A nueve días de la tragedia, la familia continúa buscándolo prácticamente sola, recorriendo kilómetros de costa bajo el sol abrasador y la incertidumbre devastadora de no saber dónde está su hijo.
Este lunes, familiares del menor intensificaron la búsqueda a pie desde la zona de La Mancha, en el municipio de Actopan, acompañados únicamente por el buzo experto Gama Vázquez. La esperanza era contar con apoyo de Protección Civil estatal o municipal para agilizar el recorrido de las playas mediante cuatrimotos u otro tipo de vehículos, pero la ayuda no llegó.
Mientras el tiempo avanza y las posibilidades se reducen, la familia enfrenta no solo el desgaste físico y emocional, sino también la sensación de haber sido relegada por las autoridades después de los primeros días de atención mediática y operativa.
De acuerdo con los padres de Ángel, los operativos oficiales de búsqueda encabezados por elementos de la Secretaría de Marina, Secretaría de la Defensa Nacional y corporaciones de Protección Civil apenas se mantuvieron durante tres días posteriores al accidente. Desde entonces, la búsqueda quedó prácticamente en manos de la propia familia.
“Pedimos que nos apoyen con búsqueda aérea porque nosotros lo hacemos caminando pero no conocemos las playas de aquí”, expresó el padre del menor, en un llamado desesperado dirigido al gobierno estatal encabezado por Rocío Nahle.
La petición no es menor. Las corrientes marinas del norte y centro de Veracruz suelen desplazar cuerpos a grandes distancias, complicando las labores terrestres improvisadas por familiares que desconocen la geografía costera y que diariamente avanzan entre dunas, mareas y kilómetros de litoral con la esperanza de encontrar alguna señal.
A la tragedia se sumó además la crueldad de la desinformación. En redes sociales comenzó a circular una versión falsa sobre el supuesto hallazgo del cuerpo del joven en Monte Gordo, acompañada incluso de imágenes manipuladas y publicaciones replicadas irresponsablemente por algunas páginas informativas.
La noticia resultó completamente falsa.
El padre de Ángel pidió sensibilidad y respeto ante el dolor que enfrenta la familia.
“No jueguen con el inmenso dolor que tenemos de no encontrar el cuerpo de nuestro hijo”, expresó.
Hoy, mientras las olas siguen golpeando las costas veracruzanas, los padres de Ángel continúan caminando la playa con la esperanza intacta y el corazón roto, esperando que las autoridades reactiven el apoyo antes de que el mar termine por tragarse también la atención pública sobre su caso.
Redacción Reportaje Veracruzano



