
La extorsión telefónica se ha convertido en una de las amenazas más persistentes para el sector empresarial en Veracruz. El presidente de Coparmex Xalapa, Arturo Blanco Hernández, reconoció que el delito mantiene “azorados” a empresarios y ciudadanos, en un escenario donde la delincuencia no sólo golpea la economía, sino también la percepción de seguridad en el estado.
Durante una conferencia de prensa en Xalapa, el dirigente empresarial sostuvo que las llamadas de extorsión han incrementado de manera preocupante y alcanzan ya una penetración alarmante entre la población. Afirmó que se trata de un delito que rebasa el ámbito empresarial y coloca a cualquier ciudadano en condición de vulnerabilidad.
Blanco Hernández explicó que, de acuerdo con datos internos de Coparmex recabados entre afiliados de todo el país, la extorsión concentra alrededor del 21 por ciento de los delitos reportados contra empresarios, colocándose entre las principales amenazas para el sector productivo. A ello se suman los robos en carreteras, que representan aproximadamente el 18 por ciento de los delitos más impactantes para los agremiados, mientras que los delitos cibernéticos rondan el 10 por ciento.
El líder empresarial alertó que los asaltos en vías de comunicación continúan afectando la movilidad de mercancías y trabajadores, generando incertidumbre en un estado que depende en gran medida del transporte terrestre para sostener su actividad económica.
En otro de los temas que encendió preocupación, Arturo Blanco se refirió a los actos de rapiña registrados tras accidentes carreteros en comunidades como El Fresno, municipio de Tlacolulan.
Consideró que detrás de estas acciones existe una conducta delictiva normalizada, donde grupos de personas esperan los siniestros para apropiarse de mercancía ajena.
“Es un tema de valores, no puedes tomar lo que no es tuyo”, expresó el dirigente, quien además reconoció que, en muchos casos, las autoridades terminan rebasadas por la rapidez con la que ocurren estos saqueos tras los accidentes.
Pese al panorama de inseguridad y presión económica, el presidente de Coparmex aseguró que los empresarios harán esfuerzos para cumplir con el reparto de utilidades y demás obligaciones laborales y fiscales. Señaló que uno de los grandes desafíos sigue siendo incorporar a más negocios a la formalidad para proteger el empleo y garantizar derechos laborales.
Las declaraciones dejan al descubierto una realidad incómoda para Veracruz: mientras el sector productivo intenta sostener empleos y actividad económica, la delincuencia continúa avanzando en distintos frentes, desde las extorsiones silenciosas hasta los robos carreteros y la rapiña que se repite una y otra vez en las carreteras del estado.
Redacción Reportaje Veracruzano



